26 de septiembre de 2024
¿ Vocal Coach?
Reflexionando sobre el Papel del Vocal Coach
A lo largo de mis años de estudio, aprendizaje y experiencia en talleres y entrenamientos, he llegado a entender que el rol de un vocal coach trasciende la simple tarea de desarrollar el potencial vocal del cantante.
Estar en contacto directo con una de las poblaciones más vulnerables en el uso de la voz—es decir, cantantes que enfrentan un alto riesgo de lesiones vocales—me ha hecho consciente de la complejidad de la pedagogía vocal que podría llamarse una entropía . Nos encontramos inmersos en un mar de conceptos, ideas, mitos y creencias que pueden dejarnos desorientados y confundidos.
Un vocal coach profesional, que se dedica a actualizarse constantemente con información científica y está al tanto de las investigaciones sobre el aparato fonador, es fundamental. Este profesional construye un sistema de entrenamiento adaptado a las necesidades específicas de cada voz, lo que garantiza un desarrollo efectivo.
En el ámbito musical, un vocal coach está en constante aprendizaje sobre estilos vocales, géneros, escalas, entrenamiento auditivo y desempeño escénico. En cuanto al coaching artístico, su labor consiste en acompañar al cantante de manera respetuosa, permitiendo que este progrese sin sentirse invadido. Su objetivo es ayudar al cantante a alcanzar sus metas de forma eficaz.
El vocal coach se convierte, así, en un puente entre la ciencia vocal y el artista. Entre las muchas cualidades que debe tener un buen vocal coach, destaca la capacidad para identificar voces que no funcionan adecuadamente (patológicas). No me refiero solo a aspectos musicales como la afinación, sino a las características acústicas de una voz sana.
Por lo tanto, recae sobre el vocal coach la responsabilidad de guiar a estas voces problemáticas hacia los profesionales adecuados. Idealmente, cualquier persona que desee cantar debería someterse a una evaluación de sus cuerdas vocales (laringoscopia y estroboscopia) por un otorrinolaringólogo. Independientemente de la presencia de patología, es recomendable que todos realicen sesiones con un fonoaudiólogo para educar la voz hablada antes de iniciar un entrenamiento vocal con un vocal coach certificado.
Este proceso puede parecer engorroso, y a menudo es frustrante cuando los cantantes se molestan al solicitarles estos exámenes. Sin embargo, me anima saber que, a lo largo de mi carrera, he visto voces patológicas regresar a cantar de forma hermosa y saludable, gracias al compromiso valiente de los cantantes con su proceso de rehabilitación y habilitación vocal.
Desafortunadamente, lo más común es comenzar el entrenamiento vocal con hábitos poco saludables: falta de descanso, deshidratación, reflujo y técnicas que, en su mayoría, se basan en la fuerza. A menudo, se motiva al cantante a forzar su voz para alcanzar notas agudas, alimentando la creencia errónea de que el talento se tiene o no se tiene (una de las grandes mentiras de la industria musical).
Al principio, este enfoque puede parecer efectivo, pero pronto se convierte en un ciclo destructivo: la voz deja de sonar igual, se pierde la capacidad de alcanzar notas y se siente la necesidad de forzar aún más. Eventualmente, el resultado es una voz ronca y opaca, donde incluso hablar se vuelve doloroso.
Cuando empecé a cantar, me hubiera gustado seguir el camino correcto guiado por alguien sabio. Sin duda, habría evitado muchas lágrimas. Hoy, mi misión como profesional es concientizar a la mayor cantidad posible de cantantes—sean profesionales o aficionados—para llevarlos por el camino adecuado.
Es posible cantar sin forzar, sin sufrir. Como siempre les digo a mis cantantes: si puedes ser feliz cantando, compártelo. Trabajemos juntos para formar una generación de cantantes felices y saludables.